Directora de ProChile Atacama visita viña “Buena Esperanza” en Vallenar y conoce sus primeros vinos

Proyecto vitivinícola es desarrollado por reconocidos empresarios Daniel Llorente y Mai-Nie Chang. 

Buena Esperanza es una viña familiar fundada el 2017 en el Valle del Huasco, fruto del trabajo del empresario Daniel Llorente y su esposa Mai-Nie Chang, y que este año ya estrenó sus dos primeros vinos.  

En este contexto, la Directora de ProChile Atacama, Claudia Pradenas, llegó hasta la viña ubicada en Vallenar para conocer sus producciones e infraestructura con el objetivo de interiorizarse acerca de la empresa y proyectar un trabajo conjunto en miras de una futura internacionalización comercial.  

“Llegamos hasta viña Buena Esperanza conociendo sus plantaciones, bodega y elementos de producción, dialogando junto a sus creadores y proyectando el apoyo que como institución podemos iniciar a través de la búsqueda de clientes, gracias a nuestras oficinas comerciales, en mercados de nicho para la viña; además con capacitaciones para enfrentar de buena manera este camino a la internacionalización”, señaló Pradenas.  

De acuerdo a Llorente, en esta tercera vendimia ya produjeron sus dos primeros vinos, Chardonnay y Pinot Noir cosecha 2020. “Este proyecto, un sueño compartido con mi esposa, tiene el fin de crear una pequeña bodega de vinos Premium que permita generar una actividad vitivinícola en el Valle del Huasco. Somos la primera viña de vinos tranquilos del lugar, donde el terroir, el clima y su geografía, entregan notas especiales y únicas que despiertan los secretos guardados de esta desértica y, a la vez, abundante zona de Chile”, indicó.  

Desde un punto de vista técnico, el empresario explicó que iniciaron la plantación en 2017 con las cepas Chardonnay y Pinot Noir, luego en 2018 plantaron una variedad de cepas tintas como Cabernet Sauvignon, Syrah, Carmenere, Grenache y Petit Verdot. En este camino, que les ha permitido contar actualmente con más de 14 mil botellas, fueron acompañados por el reconocido enólogo José Pablo Martin. Además, una de sus hijas también participó en elaboración de la etiqueta.  

Respecto a las proyecciones de la viña Buena Esperanza, Llorente señaló que “invitamos a ProChile a conocer nuestro proyecto y vamos a comenzar a trabajar y a seguir la guía que nos entregue, pues sabemos que puede ser un camino que involucre mayor conocimiento de mercados, capacitaciones y asistencia a ferias internacionales para mostrar nuestro producto.  Queremos ser inspiración para otros empresarios agrícolas para que seamos varios productores en la zona y juntos formemos parte de una atractiva ruta en este valle encantador”.  

Por último, cabe indicar que quienes se interesen por el producto o deseen conocer más sobre la historia de este proyecto familiar, pueden visitar su página web www.buenaesperanza.cl